segunda-feira, junho 07, 2010

Socialismo o Barbarie, periódico Nº 177, 27/05/10


 



Se abre la tercera fase de la crisis mundial
El mundo regresa al abismo económico[1]
Por José Luis Rojo
Las bolsas europeas se derrumbaron ayer en forma estrepitosa, arrastradas por los temores que suscita la situación española después de la intervención de CajaSur y la advertencia lanzada por Moody’s sobre la crítica situación que enfrentan las cajas de ahorro del país, muchas de las cuales se encuentran al borde del precipicio. Las plazas financieras europeas, que viven en estado de permanente estrés desde hace tres meses, también observaron con extrema inquietud las tensiones geopolíticas entre las dos Coreas y los riesgos de recesión que entrañan los planes de austeridad que se multiplican en la región” (La Nación, 26-05-10).
La crisis mundial ha vuelto de manera redoblada. Nunca se había ido pero su “retorno” parece ser a plena orquesta: mucho más rica y multifacética. Todo parece estar crujiendo: la economía de los países centrales, las  clases sociales en Europa ante lo draconiano del ajuste e, incluso, las relaciones entre los estados en el sudeste asiático a propósito del conflicto entre las dos Coreas. Es que cuando la que está afectada es la configuración económica del sistema mundial como un todo, las demás esferas de la sociedad, las relaciones sociales, políticas e incluso militares, difícilmente queden indemnes.
De Europa a China pasando por EEUU
La nueva fase de la crisis que se está abriendo parece estar poniendo en cuestión algunos de los pilares que han caracterizado al capitalismo neoliberal en las últimas décadas: las relaciones entre EEUU y China, la construcción de la UE, la ausencia de grandes luchas obreras y populares en el Norte del mundo…
Entre los elementos señalados, hay que destacar que lo que se está viviendo en las últimas jornadas es el hecho inédito que uno de los pilares de la “tríada” mundial capitalista neoliberal (integrada también por los EEUU y Japón), la UE, esté realmente tambaleando. No hay que “naturalizar” que uno de los rescates económicos más grandes de la historia no esté logrando evitar la nueva escalada de derrumbe bursátil, la que amenaza emular los peores días de finales del 2008.
En fin, la crisis económica ha trasladado su epicentro a Europa entrando en su tercera fase: “La confianza que se había acumulado desde la crisis de Lehman se está evaporando hasta cierto punto”[2]. Si la primera estuvo marcada por el derrumbe bursátil y productivo de finales del 2008 y comienzos del 2009, y la segunda por una recuperación relativamente “temprana” al compás de los mega-rescates estatales, ahora se está ingresando en el tercer momento: el de una recaída en W. Un analista tras otro está subrayando que la crisis del euro ya supone un “frenazo” al proceso de recuperación económica mundial o incluso algo peor: “Los mismos inversores que pretenden que países individuales endurezcan su política fiscal, están al mismo tiempo preocupados acerca del impacto de que tantos países avanzados lo hagan simultáneamente. Como acaba de escribir Greg Gibbs del Royal Bank of Scotland: ‘imagínense el desastre si las economías mayores son forzadas desde déficits de dos dígitos a superávits; usted está hablando de un escenario de Gran Depresión o peor’”[3].
En la UE esto es evidente: de manera prematura se ha debido pasar de los rescates estatales de la propiedad privada al rescate de los mismos estados amenazados de bancarrota. Esto por la vía de una oleada sin parangón de ajustes económicos fondomonetaristas que ya han puesto irremediablemente en entredicho la recuperación económica.
Se trata de un ajuste descaradamente clasista[4] que salva a los banqueros a costa de los trabajadores y los pobres multiplicando los efectos depresivos: “Lejos, sin embargo, de sentar las bases de un espacio político-económico común, apto para permitir políticas fiscales expansivas anti-recesivas del conjunto de la UE (inversiones públicas, estímulo de la demanda efectiva, etcétera), lo que la reunión de la ECOFIN comenzó a instituir oficialmente a escala europea es una política de ahorro y austeridad del gasto público incentivadoras de una especie de concurso suicida de deflación competitiva entre los países de la eurozona: recorte de las inversiones públicas, recorte de los salarios de los funcionarios públicos, congelamiento de las pensiones, destrucción de los salarios privados por la vía de las ulteriores flexibilizaciones del mercado de trabajo, aumento del IVA, etcétera. El dumping fiscal y social y la deflación competitiva pueden tal vez funcionar en un solo país (ha funcionado en Alemania catapultando sus exportaciones en los últimos años), pero a condición de que los demás se abstengan de hacerlo… Es una evidente falacia de composición pensar que todos o muchos pueden hacerlo a la vez: el 60% de las exportaciones alemanas van a parar a los países de la UE; la depresión de la demanda efectiva a escala europea no puede dejar de afectar negativamente a las exportaciones alemanas (y de cualquier otro país miembro)”[5].
Pero no se trata sólo de la UE: en los EEUU, el índice de pedidos de seguro de desempleo nuevamente ha comenzado a subir, factor que conjuntamente con la crisis del euro viene arrastrando a la baja a Wall Street: “Los decepcionantes datos económicos en EEUU también contribuyeron al derrumbe. El número de trabajadores norteamericanos que presentaron nuevas solicitudes para obtener los beneficios por desempleo subió inesperadamente la semana pasada por primera vez desde comienzos de abril. Además, la actividad en las fábricas en la región central se aceleró menos de lo esperado en mayo”[6].
Y los vasos comunicantes con Europa y el resto de la economía mundial son demasiados estrechos como para que si la UE –un tercio del PBI mundial– cae, esto no afecte a los Estados Unidos. Yendo más allá, incluso en China parece haber señales de “recalentamiento” económico: sobreacumulación, sobreproducción y burbujas en diversos sectores, con lo cual las perspectivas del gigante asiático también se están deteriorando. Es obvio: si cae China, se derrumba el castillo de naipes del supuesto “desacople” de la periferia respecto de la evolución económica mundial. Esto parece haber funcionado hasta ahora pero sólo en la medida que la crisis mundial tuvo un primer capítulo muy concentrado en el Norte del mundo. Pero si esta tercera fase termina –de una u otra manera– arrastrando también a China, el deterioro de la misma se llevará puesta irremediablemente a la periferia[7].
En todo caso, las perspectivas parecen estar deteriorándose para el conjunto de la economía mundial: “Wilmintong Trust considera los problemas de deuda en Grecia como una señal de alerta temprana de que los niveles excesivos de deuda frenarán el crecimiento económico mundial, incluyendo el de EEUU[8].
Europa como eslabón débil de la cadena
“La crisis ya ha borrado diez años de crecimiento económico y progresos, y aún no ha terminado, como lo demuestra la situación en Grecia y los ataques a la estabilidad del euro”[9].
Un interrogante a responder es por qué Europa se ha transformado en el eslabón más débil de la cadena económica mundial. Dos son las explicaciones de que esté “crujiendo” la estructura de la Unión: una de orden económico y la otra política.
Económicamente, se está viviendo el duro despertar de la “fantasía” de la moneda única: el pretender medir y “racionalizar” con una misma vara economías profundamente desiguales. Según Paul Krugman, la instrumentación de una misma moneda para países con potencialidad y productividad económica completamente dispar no ha dejado de ser una medida arbitraria y “voluntarista” que “nunca debió haber sido tomada”. Es la crisis la que ha venido a revelar esta “inercia”. Una crisis como la actual –de carácter histórica– se mueve según una mecánica del tipo del de las mareas marinas sobre la playa: cuando está alta, si la costa no está “limpia” y “prolija” no se nota. Pero el problema empieza cuando la marea se retira: todos los “detritus” quedan expuestos.
Eso es lo que se está viviendo en la economía mundial: la crisis ha puesto a prueba todas las inercias de la “ingeniería” económica-social-política capitalista europea. Ingeniería que buscaba “resolver” un rasgo estructural del sistema que afecta centralmente a Europa como competidor capitalista respecto de EEUU, China y Japón: su falta de unidad estatal en materia de moneda y de Estado, por así decirlo.
No se trata de que la moneda única no tuviera su “racionalidad”: quien más se ha beneficiado del establecimiento de un campo económico “homogéneo” de explotación y comercio a escala europea es obviamente Alemania. Los países más débiles de Europa perdieron soberanía monetaria y competitividad para afrontar las exportaciones de Alemania convirtiéndose en importadores y deudores netos. Y ésta no era más que la expresión europea de un mismo mecanismo “universal” bajo el capitalismo neoliberal: un vendedor en última instancia –en el caso europeo, Alemania, mundialmente, China– y varios compradores en última instancia –mundialmente, EEUU, en Europa casi todos los demás países de la Unión–.
“El consumo incrementado que los préstamos hicieron posible en Europa del Sur ayudaron a proveer de un mercado para las exportaciones germanas (dos tercios de las cuales van a la eurozona). Alemania fue capaz así de recuperar su posición como el principal exportador del mundo en el 2005 estrujando sus costos laborales sobre la base de un mayor desempleo logrado mediante el plan de ‘reformas’ Hartz IV comandado por la coalición roja-verde que gobernó entre 1998-2005, y con el desplazamiento de parte de la producción hacia el Este. Mientras tanto, los costos laborales crecieron mucho más en el resto de la eurozona.
Así las cosas, el euro se transformó en un mecanismo para garantizarle a Alemania superávits comerciales y de balanzas de pagos que derivaban básicamente de la eurozona. Los países europeos periféricos se sumaron al sistema monetario adoptando políticas que exacerbaban la brecha competitiva. El obvio beneficiario de este proceso fue Alemania, porque posee la economía más importante con los más altos niveles de competitividad, y porque fue capaz de estrujar sus trabajadores más que los demás. Los flujos positivos de balanza de pagos han sido la única fuente de crecimiento de la economía alemana en las últimas dos décadas. El euro es la política alemana de ‘tirarle la basura al vecino’ (‘beggar-thy-neighbour’), con la condición de tirárselas primero a sus propios trabajadores”[10].
En definitiva, con la crisis del euro lo que se está viendo es el reverso del fenómeno de enriquecimiento ficticio de Grecia, España y otros países “PIGS” de la última década. Para comprar importaciones y “bienestar”, los países débiles de la UE se endeudaron a niveles inimaginables en la medida que podían hacerlo en una moneda fuerte, el euro: éste les dio acceso a crédito fácil generándose una situación artificial.
Pero el problema viene cuando hay que pagar la “fiesta”. La cuestión es cómo generar recursos y divisas cuando no se tiene la suficiente competitividad económica y no se puede devaluar la moneda propia –porque no se la tiene– para generar “artificialmente” competitividad exportadora… La “única” respuesta ha sido entonces la vía de la ronda de brutales ajustes deflacionarios competitivos que buscan abaratar nominalmente los costos de la producción, en primer lugar, la rebaja abierta, lisa y llana, del salario obrero amenazando con llevar a toda Europa a la depresión!
Sin embargo, la dureza social del ajuste, y la necesidad de sostenerlo en el tiempo es tal, que sólo puede generar lógicas dudas. De ahí que el derrape de los mercados luzca imparable. Es que liquidar las conquistas subsistentes en Europa del Estado de bienestar, y transformar a una parte de la población literalmente en “esclava”, no deja de ser una prueba que deberá pasar por las “orcas caudinas” de la lucha de clases…
¿Unión Europea “refundada” o Estados Unidos Socialistas de Europa?
“Europa enfrenta una prueba histórica. La unión monetaria es una comunidad que comparte el mismo destino, por lo que se trata de proteger la idea de Europa, ni más ni menos. Sino enfrentamos este peligro, las consecuencias para Europa serán incalculables, así como las consecuencias fuera de Europa, consecuencias que no son siquiera imaginables”[11].
La segunda razón de la crisis del euro (y de la UE como un todo) es directamente política (o político-estatal): la carencia de un Estado centralizado en Europa. A este respecto, ya hemos señalado en otras oportunidades que la Unión Europea no es más que una “colcha de retazos” donde cada vez se notan más los matices y enfrentamientos entre distintos gobiernos. “Comenzó con una tragedia griega, siguió con una zarzuela española y puede culminar con una explosiva ópera alemana. La actual crisis económica europea crece, se diversifica y se complica. Si sigue así, puede acabar con el proyecto más imaginativo e innovador de la geopolítica mundial: la integración europea. El ambicioso objetivo de consolidar a Europa como un actor económico bien integrado y un protagonista político cohesionado en el escenario internacional es indispensable para los europeos y bueno para el resto del mundo. Europa no podrá defender eficazmente sus intereses, mantener los estándares de vida a los que se ha acostumbrado y ser un jugador relevante en el mundo si se vuelve a fragmentar. Lamentablemente, una Europa menos integrada ha dejado de ser tan inimaginable como lo era hasta hace unos meses”[12].
En el centro de los cuestionamientos está el propio gobierno de Angela Merkel que postergó la asistencia de Grecia hasta lo inimaginable. Como si esto fuera poco, Alemania sigue tomando medidas unilaterales, como las recientes regulaciones introducidas en los mercados a futuro, medida criticada por el resto de los países europeos como “unilateral” e “inconsulta”.
Es esta misma realidad la que viene a poner en su lugar muchas “divagaciones” propulsadas incluso desde sectores de la izquierda en los últimos años. El hecho es que desde el ángulo del marxismo revolucionario siempre se planteó que la única posibilidad de verdadera unión europea era la de los Estados Unidos Socialistas de Europa: no la mera y supuesta unión capitalista.
Esto tiene que ver con las características estructurales del capitalismo, que si se expresa en la constitución de un mercado mundial, no dejan de ser un hecho las fronteras políticas-nacionales de sus respectivos estados. Si el capitalismo debería tender a ser –en su tendencia más ideal– un campo de competencia económica global “homogéneo”, un “capitalismo puro” en el terreno económico propiamente dicho[13], no puede sin embargo dejar de estar marcado no sólo por productores privados en competencia sino por las fronteras nacionales de los estados; esta es una marcha del orillo de su constitución político-estructural: el hecho de que el capitalismo es también Estados en competencia[14].
Esto lo hemos podido ver en estos meses de “desunión europea”. De ahí las crecientes políticas de “hacerle pagar la crisis al vecino” que se comienzan a expresar en estos momentos de recaída económica: la paradoja que todas las economías aspiren a ser exportadoras no se sabe a quién… La competencia incrementada entre países que no se expresa –por lo menos no todavía– en clásicas medidas proteccionistas tipo tarifas e impuestos a las importaciones como en los años 30. Pero sí en la especulación con el valor de las monedas: “China y Alemania, son, desde ya, muy diferentes una de la otra. Sin embargo, a pesar de todas sus diferencias, estos dos países comparten algunas características: son los más grandes exportadores de manufacturas, con China ahora delante de Alemania; tienen superávits masivos de ahorros sobre inversión; y también tienen altos superávits comerciales. Ambos creen que sus clientes deben continuar comprándoles, pero parar su irresponsable endeudamiento. Pero desde que sus superávits implican el déficit de otros, esta posición es incoherente Estoy comenzando a preguntarme en qué medida la economía global de libre mercado irá a sobrevivir a esta crisis”[15].
Todo lo anterior no hace más que poner en evidencia el “impresionismo” de tantos años y que se ha venido abajo bajo la prueba de la crisis: que la Unión Europea –o, sobre todo, la moneda común– es un proyecto con rasgos voluntaristas sobre el que se han abierto serios cuestionamientos.
Y esto vuelve a poner en la palestra viejas discusiones acerca de las perspectivas históricas de Europa. La idea misma de la “Unión Europea”  por parte de los capitalistas vino a pretender apropiarse del justo repudio popular a las carnicerías inter-imperialistas e inter-imperialismo europeo de las dos guerras mundiales del siglo XX. Esta preocupación de las masas populares era y es progresiva más allá que los mismos capitalistas que hicieron la guerra… usufructuaron las condiciones capitalistas (y anticapitalistas burocráticas) de la “paz”.
Pero esto no debe dar pie hoy a perspectivas reaccionarias “posibilistas”: no de trata de defender la “construcción europea” dándole un sentido “antiliberal” (o “anticapitalista”) a la unión existente[16]. Se trata de hacer estallar una UE irremediablemente capitalista y neoliberal y construir otra unión, la de los trabajadores y los pueblos de toda Europa: la Unión Socialista de Europa.
Hace falta una huelga general por tiempo indeterminado
“No ofrece duda: se trata de la mayor y más resuelta ofensiva contra los derechos sociales y económicos de las clases trabajadoras que se registra en el Reino de España desde el final del franquismo. Lejos de ser un plan de lucha contra el paro y por la reactivación económica, su único y declarado objetivo es mantener la deuda pública española en los mercados financieros internacionales. Con este plan de choque neoliberal, que constituye una agresión sin precedentes contra su propia base social, Zapatero y su gobierno se han suicidado políticamente [en el altar de su propia clase social, la burguesía, agreguemos, JLR] [17].
En fin, el choque social que podría sobrevenir en Europa como un todo –si logra superar la diversas mediaciones que tiene en el camino– lleva “de cabeza” a los problemas de programa y perspectivas. Los lectores se preguntarán si podría haber otra salida a las recetas capitalistas: claro que sí. Como marco general, no se trata de afirmar la actual Unión sino hacerla estallar en mil pedazos. Pero esto no para promover salidas nacionalistas reaccionarias que están siendo agitadas por las formaciones de extrema derecha, sino la perspectiva de una unión socialista, obrera y popular de Europa. Esto pasa hoy, en primer lugar, por dejar de pagar la deudas externas (e internas) con los grandes capitalistas. La nacionalización de la banca y el comercio exterior debería ser el paso inmediatamente siguiente. Y luego, la expropiación de todas aquellas empresas que suspendan, despidan y desabastezcan el mercado. Se trata de que la crisis la paguen los capitalistas y no los trabajadores.
En esta perspectiva, con paros generales de 24 o 48 horas no se podrán frenar los brutales ajustes mancomunados de todos los gobiernos de la UE: amén de medidas reales coordinadas a escala de toda Europa, lo que debería estar sobre la mesa en Grecia es la huelga general por tiempo indeterminado. Es que ante la brutalidad del ataque, y el casi inexistente margen de maniobras que tiene el mismo para retroceder, si no se procede por la vía de una medida revolucionaria por tiempo indeterminado, será utópico derrotarlo.
La propia The Economist se pregunta agudamente: “Lo más difícil de todo será encontrar la voluntad política para recortar el ‘pletorismo’ en los gastos. La demanda alemana de que los países apliquen cortes presupuestarios salvajes antes de obtener dinero es una que, llevada a los extremos, podría condenar a Europa a la deflación y el estancamiento. Por otro lado, la violencia en Grecia es una recordación de que los gobiernos democráticos sólo pueden imponer duras medidas antes de que los levantamientos populares comiencen. Incluso si uno acepta que los déficits deben caer y las economías deben modernizarse, ninguno puede estar completamente seguro de qué vendrá primero, el crecimiento económico o la rebelión social[18]”… En la perspectiva de poner en pie una necesariamente revolucionaria lucha contra los draconianos planes capitalistas, la necesidad de una jornada mundial de solidaridad con la lucha del pueblo griego y europeo es fundamental.

[1] Título de un reciente artículo de Nouriel Roubini que citamos más abajo.
[2] WSJA en La Nación, 25-05-10.
[3] The Economist, 13-05-10.
[4] Hasta Mario Blejer (ex funcionario del Banco de Inglaterra de origen argentino) se ha quejado en el diario La Nación de que no se hayan tomado medidas contra los “especuladores” y que el ajuste tenga un peso “desproporcionado” sobre los trabajadores, como preocupado por los problemas de legitimidad que pueda tener el mismo…
[5] Sin permiso, ídem.
[6] La Nación, 21-05-10.
[7] Atención que esto incluye a la Argentina que por ahora ha tenido una versión muy atenuada de la crisis y que, en estos momentos, goza de una economía en relativo crecimiento. El mismo deterioro exhibido ya por los mercados a propósito de la crisis del euro han llevado a un cuasi fracaso el canje de la deuda instrumentado por el ministro Boudou.
[8]  WSJA en La Nación, 24-05-10.
[9] José Manuel Durao Barroso, presidente de la comisión europea, en La Nación, 23-05-10.
[10] International Socialist, n°126, abril 2010.
[11] Angela Merkel, La Nación 20 de mayo, discurso que marca en cierto modo un abrupto giro en las preocupaciones de su gobierno ante el abismo de perder el lugar de privilegio que Alemania tiene por intermedio del euro sobre todo el resto de los países de la Unión.
[12] Moisés Naim, La Nación, 3-05-10.
[13] Esta definición ilustrativa de una de las tendencias del capitalismo neoliberal de las últimas décadas ha sido planteada por Michel Husson.
[14] Al respecto, sobre el contradictorio comportamiento de Alemania en la crisis europea: “Desde el inicio de la crisis la política europea de Alemania oscila entre la de un bombero  y la de un pirómano que siembre al caos a raíz de una confusión originada en gran parte en los disensos internos de la coalición gubernamental de centroderecha: ‘Desde Konrad Adenauer nadie había arruinado tanto el eje franco-alemán como Merkel”. La Nación, 22-05-10.
[15] International Socialist, ídem.
[16] Esta parece ser la perspectiva del reconocido economista marxista francés Michel Husson cuyo título del mismo artículo que citamos más arriba es sugerente al respecto: “Unión Europea: ¿refundación o caos?”. Porque, evidentemente, no se trata de “refundar” en ningún sentido la UE sino hacerla estallar por los aires en la perspectiva de una verdadera unión: los Estados Unidos Socialistas de Europa.
[17] “La UE y Zapatero se superan, o cuando los locos son lazarillos de los ciegos”, Domenech, Nadal, Búster y Raventós. Sin Permiso, 17-05-10.
[18] The Economist, 13-05-10.

Crisis capitalista mundial
El descalabro europeo abre su tercera fase

“A zona euro está um despenhadeiro”

Em entrevista ao jornal Washington Post, o economista norte-americano James K. Galbraith critica a receita ortodoxa que recomenda o corte de gastos públicos como maneira de enfrentar a crise. Para ele, o que está a acontecer na Europa é desolador.
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Em entrevista ao jornal Washington Post, o economista norte-americano James K. Galbraith critica a receita ortodoxa que recomenda o corte de gastos públicos como maneira de enfrentar a crise. Para ele, o que está a acontecer na Europa é desolador.
“A ideia de que as dificuldades de financiamento (do Estado) emanam dos défices públicos é um argumento apoiado numa metáfora muito potente, mas não nos factos, não na teoria e não na experiência quotidiana.”
“A receita que se sugere agora, de que é possível cortar o gasto público sem cortar a actividade económica, é completamente falaciosa. Isso está a ocorrer agora na Europa e é desolador. Exige-se que os gregos cortem 10% do gasto público em poucos anos. E supõe-se que isso não afectará o PIB. É evidente que vai afectar. E afectará de uma maneira tal que eles não terão os ingressos fiscais necessários para financiar sequer um nível mais baixo de gasto público. E estão a obrigar a Espanha a fazer o mesmo. A zona do euro caminha para o abismo.”
Um dos principais economistas de nosso tempo destrói sem contemplações o mito do défice público e zomba da incompetência dos seus colegas. Ezra Klein entrevistou James Galbraith para o jornal Washington Post. Reproduzimos a entrevista abaixo:
Acredita que o perigo representado pelo défice a longo prazo [nos EUA] está a ser sobrestimado pela maioria dos economistas e jornalistas económicos?
Não. O que eu acredito é que o perigo é zero, e não que esteja a ser sobrestimado. Essa questão está muito mal posta.
Porquê?
Qual é a natureza do perigo [nos EUA]? A única resposta possível é que este défice maior iria causar um aumento das taxas de juro. Bem, se os mercados achassem que isso representa um risco sério, as taxas de juro sobre os bónus do Tesouro a 20 anos não seriam de 4% e começariam a mudar agora mesmo. Se os mercados pensassem que as taxas de juro serão forçadas a subir por problemas de financiamento daqui a dez anos, isso reflectir-se-ia já num aumento dos juros para os bónus de 20 anos. Ora o que tem ocorrido, ao invés disso, é que os juros têm baixado diante do início da crise europeia.
Assim, há duas possibilidades. Uma é que a teoria esteja equivocada. A outra é que o mercado é irracional. E se o mercado não é racional, não faz sentido desenhar uma política para adequar-se aos mercados, porque não se pode adequar a uma entidade irracional.
Mas então por que a maioria dos seus colegas está tão preocupada com isso?
Aprofundemos um pouco os prognósticos do Gabinete Orçamentário do Congresso. Trata-se de um conjunto de projecções. Uma delas é que a economia voltará a níveis normais de elevado emprego com baixa inflação nos próximos dez anos. Se é verdade, seriam notícias muito boas. Algumas linhas abaixo, vemos que também prevêem taxas de juro de curto prazo em alta até 5%.
O que gera esses prognósticos de enormes défices futuros é esta combinação entre taxas de juro altas no curto prazo e inflação baixa. E esses prognósticos baseiam-se na suposição de que os custos da assistência de saúde vão crescer para sempre a uma taxa maior do que qualquer outra coisa, e também na suposição de que o pagamento dos juros da dívida representarão algo entre 20 e 25% do PIB.
Neste ponto, a coisa torna-se completamente incoerente. Não se pode passar cheques a 20% a ninguém sem que o dinheiro entre na economia e aumente o emprego e a inflação. E se isso ocorre, então a proporção da dívida em relação ao PIB tem de decrescer, porque a inflação afecta o volume da nossa dívida. Todas essas cifras hão de se agrupar numa história coerente, e os prognósticos do Gabinete Orçamentário do Congresso não a oferecem, de maneira que qualquer coisa que se diga, baseada neles é, falando estritamente, sem sentido.
Não poderia haver um meio termo entre o levantamento do Gabinete Orçamentário do Congresso e a ideia de que a dívida não representa problema algum? Parece claro, por exemplo, que os custos da assistência de saúde continuarão a crescer mais rapidamente que os outros sectores da economia.
Não. Não é razoável. A parcela dos custos da assistência de saúde cresceria, como parte do PIB total, e a inflação cresceria, acompanhando a mesma proporção. E se a assistência de saúde se tornar realmente tão cara e acabarmos por pagar 30% do PIB, enquanto o resto do mundo paga 12%, poderíamos comprar Paris e todos os seus médicos e trasladar os nossos idosos para lá.
Mas deixando de lado a inflação, a diferença entre receitas e despesas não terá outros efeitos perversos?
O facto de não termos financiado previamente o nosso orçamento militar trouxe consigo alguma consequência terrível? Não. Há uma só autoridade orçamentária e creditícia, e a única coisa que importa é o que esta autoridade paga. Suponha que eu seja o governo federal e queira pagar a você, Ezra Klein, mil milhões de dólares para construir um porta-aviões. O que faço é transferir dinheiro para a sua conta bancária. O Banco Central preocupar-se-á com isso? Terá de se preocupar com o IRS? Para gastar, o governo não precisa de dinheiro: isso é tão óbvio como que uma pista de bowling não descarrila.
O que preocupa as pessoas é se o governo federal não for capaz de vender títulos da dívida. Mas o governo federal não pode nunca ter problemas para vender a sua dívida. Ao contrário. O gasto público é o que cria procura bancária de títulos da dívida, porque os bancos querem rendimentos maiores para o dinheiro que o governo põe na economia. O meu pai dizia que o processo é tão subtil que a mente se bloqueia perante a sua simplicidade.
Que implicações políticas isso tem?
Que deveríamos concentrar-nos nos problemas reais e não nos fictícios. Temos problemas graves. O desemprego está em 10%. Muito melhor seria se nos dispuséssemos à tarefa de desenvolver políticas de emprego. E podemos fazê-lo, imediatamente. Temos uma crise energética e uma crise climática urgentes. Deveríamos dedicar-nos durante toda uma geração a enfrentar esses problemas de um modo que nos permita reconstruir paulatinamente o nosso país. Do ponto de vista fiscal, o que há a fazer é inverter a carga tributária, que actualmente é sustentada pelos trabalhadores. Desde o começo da crise que eu venho defendendo uma isenção fiscal temporária dos salários, de modo a que todos tenham um aumento dos seus rendimentos líquidos e possam abater as suas hipotecas, o que seria uma coisa boa. Também há que encorajar os ricos a reciclar o seu dinheiro, e por isso estou a favor de um imposto sobre os bens imóveis, um imposto que tradicionalmente tem beneficiado enormemente as nossas maiores universidades e organizações filantrópicas sem fins lucrativos. Essa é uma diferença entre nós e a Europa.
Bem, creio que isso responde às minhas perguntas.
Mas eu ainda tenho mais uma resposta! Desde 1970, com que frequência o governo deixou de incorrer em défice? Em seis curtos períodos, todos seguidos de recessão. Porquê? Porque o governo necessita do défice; é a única maneira de injectar recursos financeiros na economia. Se não se incorre em défice, o que se faz é esvaziar os bolsos do sector privado. No mês passado, estive num congresso em Cambridge em que o director executivo do FMI disse ser contrário aos défices e partidário do aperto fiscal: mas ambas são a mesma coisa! O défice público significa mais dinheiro nos bolsos privados.
A forma como agora se sugere o corte de gastos sem retrair a actividade económica é completamente falaciosa. Agora mesmo isso é desolador na Europa. Exige-se dos gregos que cortem 10% do gasto em poucos anos. E supõe-se que isso não vai afectar o PIB. Evidentemente que o fará! De tal maneira que não disporão de receitas fiscais necessárias para financiar sequer o nível mais baixo de gasto. Ontem obrigou-se a Espanha a fazer o mesmo. A zona euro está um despenhadeiro.
Por outro lado, olhe para o Japão. O país teve défices enormes ininterruptos desde o crash de 1988. Qual foi a taxa de juros da dívida pública japonesa desde então? Zero! Não tiveram o menor problema em financiar-se. O melhor activo que se pode possuir no Japão é o dinheiro à vista, porque o nível dos preços cai. Dá um rendimento de 4%. A ideia de que as dificuldades de financiamento se originam nos défices é um argumento sustentado numa metáfora muito potente, mas não nos factos, não na teoria e não na experiência quotidiana.
James K. Galbraith é professor de economia na Lyndon B. Johnson School of Public Affairs, da Universidade do Texas, em Austin.
Tradução Katarina Peixoto para a Carta Maior. Adaptado para Portugal por Luis Leiria

A guerra de classes moderna

A Grécia é um microcosmo de uma guerra de classes moderna que é raramente relatada como tal e que é combatida com toda a urgência do pânico entre os ricos imperiais. Por John Pilger
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A Grécia é um microcosmo de uma guerra de classes moderna que é raramente relatada como tal e que é combatida com toda a urgência do pânico entre os ricos imperiais. Por John Pilger
Enquanto a classe política britânica finge que é democracia o seu casamento negociado dos conservadores com os liberais-democratas, a inspiração para o resto de nós é a Grécia.
Não é de admirar que a Grécia seja apresentada não como um farol mas como um “país-lixo”, que teve o que merecia devido ao seu “inchado sector público” e à sua “cultura de cortar pelos cantos” (The Observer). A heresia da Grécia é que a revolta dos seus cidadãos comuns oferece uma esperança genuína, ao contrário daquela que foi esbanjada pelo senhor da guerra na Casa Branca.
A crise que levou ao “resgate” da Grécia pelos bancos Europeus e o Fundo Monetário Internacional (FMI) é o produto de um sistema financeiro grotesco que está ele próprio em crise. A Grécia é um microcosmo de uma guerra de classes moderna que é raramente relatada como tal e que é combatida com toda a urgência do pânico entre os ricos imperiais.
O que torna a Grécia diferente é que na sua memória viva está a invasão, a ocupação estrangeira, a traição pelo Ocidente, a ditadura militar e a resistência popular. O seu povo não se deixa intimidar pelo corporativismo corrupto que domina a União Europeia. O governo de direita de Costas Caramanlis, que precedeu o actual governo do PASOK de George Papandreou, foi descrito pelo sociólogo Francês Jean Ziegler como “uma máquina para pilhagem sistemática dos recursos do país”.
A máquina tinha amigos infames. A Reserva Federal Norte Americana está a investigar o papel de Goldman Sachs e de outros operadores de fundos de risco americanos que apostaram na falência da Grécia quando os bens públicos foram vendidos e a sua evasão fiscal de 360 mil milhões de euros foi depositada em bancos suíços. Os maiores armadores Gregos transferiram as suas empresas para fora do país. Esta hemorragia de capital continua, com a aprovação dos governos e dos bancos Centrais Europeus.
Situado nos 11%, o défice grego não é superior ao défice americano. No entanto, quando o governo de Papandreou tentou pedir dinheiro à comunidade financeira internacional, foi eficazmente bloqueado pelas agências de rating (notação) americanas, que “baixaram a classificação” da Grécia até ao estatuto de “lixo”. Foram estas mesmas agências que avaliaram com triplo-A milhares de milhões dólares das chamadas hipotecas subprime, precipitando assim o colapso económico em 2008.
O que aconteceu na Grécia foi roubo a uma escala sem precedentes, embora não totalmente desconhecida. Na Inglaterra, o “resgate” de bancos como Northern Rock e o Royal Bank of Scotland custou milhares de milhões de libras. Graças ao anterior primeiro-ministro Gordon Brown e à sua paixão pelos instintos ambiciosos da City de Londres, estas dádivas de dinheiro público foram incondicionais, e os banqueiros têm continuado a pagar uns aos outros o saque a que eles chamam bónus.
Sob a monocultura política Britânica, eles podem fazer o que quiserem. Nos Estados Unidos, a situação é ainda mais marcante, conforme relata o jornalista investigador David DeGray, “[como os bancos mais importantes de Wall Street] que destruíram a economia pagam zero de impostos e recebem 33 mil milhões de dólares de reembolsos.”
* * *
Na Grécia, tal como na América e Inglaterra, foi dito ao povo que teria de reembolsar os ricos e poderosos das dívidas em que eles próprios incorreram. Empregos, pensões e serviços públicos são para ser cortados e queimados, sob o comando de piratas.
Para a União Europeia e o FMI, a oportunidade aponta para uma “mudança de culturas” e para o desmantelamento da segurança social da Grécia, tal como o FMI e o Banco Mundial “ajustaram estruturalmente” (empobrecendo e controlando) países por todo o mundo desenvolvido.
A Grécia é odiada pela mesma razão que a Jugoslávia teve de ser destruída fisicamente sob o pretexto de protecção ao povo do Kosovo. Muitos gregos são funcionários do estado, e os jovens e os sindicatos envolveram-se numa aliança popular que não tem sido pacífica; os tanques dos coronéis nos campus da Universidade de Atenas mantêm-se um fantasma político.
Tamanha resistência é anátema para os banqueiros centrais europeus e é considerada como uma obstrução à necessidade principal da Alemanha de capturar mercados após a sua conturbada reunificação.
Na Grã-Bretanha, tem sido tal a propaganda de 30 anos de uma teoria económica extrema inicialmente conhecida como monetarista, e depois como neoliberal, que o novo primeiro-ministro pode, tal como o anterior, descrever como “fiscalmente responsáveis” as suas exigências de que o cidadão comum pague as dívidas dos desonestos.
No que ninguém fala é sobre a pobreza e as classes. Quase um terço das crianças britânicas está abaixo do limiar de miséria. Na classe trabalhadora de Kentish Town, em Londres, a esperança de vida do homem é de 70 anos. Contudo, a cerca de três quilómetros de distância, em Hampstead, já é de 80 anos. Quando a Rússia foi submetida a uma idêntica “terapia de choque” nos anos 90, a esperança de vida caiu a pique. Um recorde de 40 milhões de americanos pobres está actualmente a receber senhas para comer: isto significa que eles não têm capacidade de pagar a sua própria alimentação.
No mundo desenvolvido, um sistema de triagem imposto pelo Banco Mundial e pelo FMI há muito que determina se as pessoas devem viver ou morrer. Quando as tarifas e os subsídios para alimentação e gasóleo forem eliminados pela ditadura do FMI, os pequenos agricultores sabem que foram declarados como dispensáveis. O Instituto de Recursos Mundiais calcula que o número de mortes de crianças por ano esteja entre os 13 e os 18 milhões. “Isto,” escreveu o economista Lester C. Thurow, “nem é metáfora nem simulação de guerra, mas guerra a valer.”
As mesmas forças imperiais têm usado armas militares horrendas contra países cuja maioria são crianças, e têm aprovado a tortura como um instrumento de política externa. É um fenómeno de negação que nenhum destes assaltos à humanidade, em que a Grã-Bretanha esteve activamente envolvida, pôde interferir nas eleições britânicas.
As pessoas nas ruas de Atenas não sofrem deste mal. Elas têm a noção clara de quem é o inimigo e consideram-se elas próprias, uma vez mais, sob ocupação estrangeira. E uma vez mais, levantam-se com coragem. Quando David Cameron começar a cortar 8,7 mil milhões de dólares dos serviços públicos na Grã-Bretanha, vai dizerr que o que aconteceu na Grécia não vai acontecer na Grã-Bretanha. Devíamos provar que ele está errado.
Esquerda.net

sábado, junho 05, 2010

Mergulhada no caos:
A Europa na véspera da Conferência de Bilderberg

por Olga Chetverikova [*]
Sitges, na costa catalã. O grupo Bilderberg reunir-se-á em Sitges, Espanha, uma comunidade balnear a 30 km de Barcelona, de 4 a 7 de Junho. Como habitualmente, a informação é fornecida por James Tucker e Daniel Estulin, os quais revelaram que este ano as questões principais na agenda do clube serão a recessão global e as abordagens para provocar tais rupturas económicas que justifiquem o estabelecimento de uma governação económica em plena escala mundial.

Pretendendo prologar a baixa económica global durante pelo menos mais um ano, o grupo Bilderberg espera aproveitar a situação para estabelecer um "ministério das finanças global" no âmbito da ONU. Embora a decisão tenha sido realmente tomada na reunião do grupo na Grécia, no ano passado, segundo Tucker o plano foi torpedeado pelos "nacionalistas" estado-unidenses e europeus (para o grupo Bilderberg, "nacionalistas" é um termo genérico para todas as forças orientadas nacionalmente que defendam soberania nacional e do Estado).

Ao longo de todo o ano desde a última reunião, representantes da administração executiva global têm estado a convencer o público em todo o mundo a abraçar uma "nova ordem financeira". A ideia recorrente nas declarações feitas por Nicholas Sarkozy, Gordon Brown e o recém eleito presidente do Conselho Europeu, H. Van Rompuy, mas – contra o pano de fundo de uma fase da crise relativamente indolor – a actividade permaneceu limitada ao condicionamento psicológico e nenhuns passos práticos foram dados. Como bastante razoavelmente escreveu Jacques Attali no seu After the Crisis, a Europa não tem direito de pedir uma reforma da arquitectura financeira global enquanto não puder organizar as instituições que atenderiam as suas próprias necessidades.

A crise da dívida na Grécia que actualmente coloca em perigo a totalidade do sistema financeiro europeu proporciona um pretexto para medidas drásticas e tanto as crises como as medidas são ilustrações vivas da estratégia que emprega o caos para reordenar os arranjos existentes. O caos gerado deliberadamente é firmemente controlado pelas instituições financeiras, grandes bancos e hedge funds e serve como um mecanismo eficiente de governação e reestruturação social.

O ataque financeiro contra a Grécia prontamente evoluiu num assalto ao Euro e – como se tornou claro – os desenvolvimentos correlacionam-se marginalmente com as deficiências estruturais da economia grega. A intensidade da crise que momentaneamente foi uma ameaça à integridade económica e mesmo política da UE não pode ser explicada unicamente pelos apetites de actores financeiros sem rosto. Tem de haver razões mais sérias por trás da situação, e em certa medida os objectivos buscados por aqueles que a moldaram podem ser entendidos a partir de declarações feitas por George Soros. Ele sustenta que a UE deve as suas actuais dificuldades à relutância de políticos europeus (especialmente alemães) em mudarem de posição, que enormes problemas esperam a Europa a menos que ela comece a desenvolver-se e que uma espécie de Fundo Monetário Europeu ajudando a combater o défice orçamental deve ser criado. Por outras palavras, os europeus são forçados a optar entre o colapso da eurozona e a centralização governativa.

Jacques Attali fornece pormenores de um plano de centralização específico. Ele sugere que países da UE criem suas próprias instituições para monitorar as actividades de operadores financeiros. Também propõe que deveriam estabelecer um credor europeu com uma nova instituição que – apesar de não estar ligada a bancos centrais e de investimento ou a governo – garantiria assistência a instituições financeiras locais viáveis, compraria seus activos e estenderia empréstimos sob termos específicos. Attali mais uma vez advoga a formação de um ministério das finanças europeu que imediatamente seria dotado de poderes para distribuir empréstimos em nome da UE, bem como a criação de um Fundo Orçamental Europeu com mandato para superintender os orçamentos dos países cuja dívida cumulativa ultrapasse 85% do PIB. Ele adverte que uma crise ainda mais severa deveria ser esperada em caso contrário.

Sob a pressão dos EUA, Angela Merkel finalmente aprovou medidas duras (aparentemente, Sarkozy ameaçou mesmo que a França reverteria à divisa nacional caso ela mantivesse sua posição) e no princípio de Maio último ministros das finanças e da economia da UE assinaram um acordo sobre os mecanismos de estabilização monetária na Euro zona, os quais contemplam o estabelecimento de um fundo como almofada de segurança de €60 mil milhões para resgatar com urgência países a lutar com as suas finanças públicas e a concessão de €440 mil milhões em empréstimos garantidos. O FMI também se comprometeu com €250 mil milhões em caso de necessidade. O dinheiro é destinado a salvamentos de dívidas soberanas na Eurozona, uma missão que – pela primeira vez em toda a sua história – o Banco Central Europeu também empreenderá. Passos que facilitam transacções financeiras foram anunciados por bancos centrais em todo o mundo, incluindo o US Federal Reserve o qual injectará com urgência US dólares no Banco Central Europeu bem como em bancos britânicos e suíços.

O acima dito pode ser encarado como a primeira fase da caminhada rumo à administração monetária centralizada europeia. Não está claro até agora como exactamente os "grandes arquitectos" vêm a governação financeira mundial e que papel eles planeiam dar a instituições financeiras existentes como o FMI. As opções sobre a mesa vão desde construir instituições totalmente nova – como, por exemplo, a sugerida por Attali – a utilizar o FMI como um centro de regulação supranacional autorizado dirigido pela administração do G-24.

Significativamente, mais uma vez estamos a testemunhar a criação de mecanismos de controle supranacional centralizado sobre economias nacionais e a crise actua como um catalisador rumo a uma rápida transição guiada para a integração mais firme dentro da UE, a qual é necessária para construir um bloco ocidental estreitamente ligado.

O plano imposto à Europa pelos círculos da elite financeira implica reagir ao problema do endividamento com a ajuda de novas concessões de empréstimos, os quais exacerbarão ao invés de remediar o problema orçamental. Segundo dados do Eurostat, em 2010 a dívida externa da Eurozona crescerá de 77,7% para 83,6% do PIB. Além disso, é amplamente afirmado na comunidade de peritos que os números da dívida para a Grécia, Portugal e um certo número de outros países europeus são irrealistamente baixos e não reflectem as proporções reais do problema.

Peritos do Lombard Odier, um banco suíço, estimam o grosso da dívida podre da Grécia em 875% do PIB, a qual significa que para cumprir suas obrigações o país teria de investir – sem quaisquer retornos previsíveis – uma quantia excedendo o seu PIB num factor de 8,75. As situações na Polónia e Eslovénia são ainda mais alarmantes – nos seus casos o rácio entre a dívida e o PIB é de 15 e 11 respectivamente. A média correspondente na Eurozona é de 4,34 e nos EUA de 5.

Deixando problemas estruturais intactos, as medidas de mitigação estão a pavimentar o caminho para as instituições supranacionais advogadas pelo mundialista Attali. Em 21 de Maio, os ministros das Finanças da UE adoptaram numa reunião dirigida pelo presidente do Banco Central Europeu, Jean-Claude Trichet, e pelo presidente do Conselho Europeu, H. Van Rompuy, o plano alemão de uma coordenação orçamental muito maior incluindo penalidades para estados que rompam as regras orçamentais da UE. As sanções incluirão a suspensão dos direitos de votos de infractores reincidentes, retenção de financiamento para desenvolvimento estrutural, etc. Também foi proposto sujeitar orçamentos nacionais ao exame da UE antes de serem debatidos em parlamentos nacionais. Será preparado um relatório para 17 de Junho – notavelmente, a data da cimeira da UE – esboçando uma política comum da Eurozona. Outros projectos ainda mais ambiciosos, como o controle completo sobre os orçamentos nacionais da eurozona por parte de um triunvirato abrangendo a Comissão Europeia, o Banco Central Europeu e Euro Grupo , também estão a ser discutidos.

Os aspectos negativos dos pacotes de resgate são a parte pior do problema. Mencionando a ameaça do colapso financeiro, os países da UE introduziram gravemente regime de austeridade extremamente impopulares, com congelamentos de salários e pensões para empregados do estado, cortes na previdência, aumentos de idade de aposentação, etc. A Grécia foi o primeiro mas não o único país afectado.

O governo alemão planeia cortar despesas em €10 mil milhões anualmente no período 2011-2016. A França aboliu a pensão anual para famílias de baixo rendimento. Sob a pressão do FMI, a Espanha está a lançar uma reforma abrangente incluindo congelamento da pensão indexada, reduções de pagamento e cortes de empregos no sector estatal, a abolição de pagamentos para apoio a famílias com crianças recém nascidas, etc. A Grã-Bretanha, Itália e outros estão a seguir a pista.

As consequências das medidas são difíceis de avaliar considerando que a Europa já está a enfrentar pobreza grave e problemas de desemprego (o desemprego atingiu 10% da população economicamente activa e continua a crescer e pelo menos 80 milhões de pessoas estão actualmente abaixo da linha de pobreza).

Muito provavelmente, a sombra do governo mundial – o grupo Bilderberg – administrará ao público a dose de problemas sociais cuidadosamente calculada para permitir às elites "livrarem-se de activos perturbados", reter o controle sobre a situação e desviar protestos das fontes reais de problemas que os desencadeiam.

Da perspectiva da Rússia, a conclusão é óbvia: qualquer aprofundamento da sua integração na Europa "livre" fortalece o controle financeiro e informacional sobre a Rússia exercido pelas elites globais que procuram despi-la do seu estatuto de actor geopolítico independente.
03/Junho/2010
[*] Professora assistente, Instituto Estatal de Moscovo de Relações Internacionais do Ministério dos Estrangeiros da Federação Russa, Ph.D. em História.

O original encontra-se em http://en.fondsk.ru/article.php?id=3069 . Tradução de JF.


Este artigo encontra-se em http://resistir.info/ .

Espanha: Central sindical prepara greve geral

As CCOO iniciaram a preparação da greve geral, com uma campanha de informação “paciente, fundamentada e intensiva” e estabeleceram uma estratégia de mobilização unitária com a UGT.
Lezcano, secretário de comunicação, e António del Campo, de 
organização, da CCOO - Foto do site da central sindical
Lezcano, secretário de comunicação, e António del Campo, de organização, da CCOO - Foto do site da central sindical
As Comisiones Obreras (CCOO) anunciaram, nesta Sexta feira, que iniciaram os preparativos de uma greve geral, que “parece inevitável”.
A central realizou, nesta Sexta feira, duas reuniões plenárias de carácter extraordinário para iniciar essa preparação e nas quais participaram cerca de 150 pessoas. “O que fizemos hoje foi pôr a máquina a trabalhar para que, se tivermos de convocar uma greve geral, esteja tudo oleado”, explicou Fernando Lezcano o responsável da comunicação das CCOO, segundo noticia o jornal espanhol Publico. A central sindical justifica a possibilidade da convocação de uma greve geral com o plano de austeridade e com “alguns conteúdos que se vão conhecendo da reforma laboral”.
Os pontos divulgados da proposta de revisão das leis laborais, que o Governo Zapatero está a discutir, apontam para facilitar os despedimentos nas empresas que aleguem situação económica difícil, reduzindo a indemnização, dos actuais 45 dias por ano de trabalho, para 20 dias por ano.
As CCOO irão lançar uma campanha de informação “paciente, fundamentada e intensiva” para explicar à sociedade as razões da greve. Decidiram também estabelecer uma estratégia de mobilização unitária com a UGT.
Para o próximo dia 8 de Junho, Terça feira, uma greve geral da função pública.
A concretizar-se será a sexta greve geral em Espanha, desde a queda do regime franquista.

Hungria admite bancarrota, bolsas caem

O porta-voz do primeiro-ministro da Hungria disse que “não é nenhum exagero” falar em bancarrota do país. As bolsas europeias caíram e a de Nova Iorque também abriu em queda. A Ucrânia pede ajuda ao FMI.
Bolsa de Nova Iorque abriu em queda - Foto Lusa (arquivo)
Bolsa de Nova Iorque abriu em queda - Foto Lusa (arquivo)
Peter Szijjarto, porta-voz do primeiro-ministro húngaro, Viktor Urban, declarou à agência Bloomberg que o país está numa grave situação económica, afirmando que o governo anterior manipulou estatísticas e mentiu sobre o estado do país.
As declarações fizeram-se sentir rapidamente nas bolsas europeias que sofreram quedas fortes, enquanto os “spread” e os ‘credit default swaps' (CDS) das dívidas públicas, subiram significativamente. O euro caiu abaixo de 1,20 dólares, o valor mais baixo desde Março de 2006.
A Bolsa de Nova Iorque abriu em queda, segundo os analistas, influenciada não só pelas declarações dos governantes húngaros, mas também pela evolução do desemprego nos EUA. No último mês o emprego cresceu muito ligeiramente e somente devido às pessoas empregadas nos inquéritos para o Censos 2011.
Os juros da dívida portuguesa voltaram a subir, elevando o “spread” face aos juros da dívida da Alemanha para 250 pontos base.
Entretanto, o Presidente da Ucrânia, Viktor Yanukovych, encontrou-se com o presidente do FMI, Dominique Strauss-Kahn, para pedir ajuda à instituição.
Esquerda.net

Cidadãos Europeus, Uni-vos!In Visão


Os dados estão lançados, o jogo é claro e quanto mais tarde identificarmos as novas regras mais elevado será o custo para os cidadãos europeus. A luta de classes está de volta à Europa e em termos tão novos que os actores sociais estão perplexos e paralisados. Enquanto prática política, a luta de classes entre o trabalho e o capital nasceu na Europa e, depois de muitos anos de confrontação violenta, foi na Europa que ela foi travada com mais equilíbrio e onde deu frutos mais auspiciosos. Os adversários verificaram que a institucionalização da luta seria mutuamente vantajosa: o capital consentiria em altos níveis de tributação e de intervenção do Estado em troca de não ver a sua prosperidade ameaçada; os trabalhadores conquistariam importantes direitos sociais em troca de desistirem de uma alternativa socialista. Assim surgiram a concertação social e seus mais invejáveis resultados: altos níveis de competitividade indexados a altos níveis de protecção social; o modelo social europeu e o Estado Providência; a possibilidade, sem precedentes na história, de os trabalhadores e suas famílias poderem fazer planos de futuro a médio prazo (educação dos filhos, compra de casa); a paz social; o continente com os mais baixos níveis de desigualdade social.
Todo este sistema está à beira do colapso e os resultados são imprevisíveis. O relatório que o FMI acaba de divulgar sobre a economia espanhola é uma declaração de guerra: o acumulo histórico das lutas sociais, de tantas e tão laboriosas negociações e de equilíbrios tão duramente obtidos, é lançado por terra com inaudita arrogância e a Espanha é mandada recuar décadas na sua história: reduzir drasticamente os salários, destruir o sistema de pensões, eliminar direitos laborais (facilitar despedimentos, reduzir indemnizações). A mesma receita será imposta a Portugal, como já foi à Grécia, e a outros países da Europa, muito para além da Europa do Sul. A Europa está a ser vítima de uma OPA por parte do FMI, cozinhada pelos neoliberais que dominam a União Europeia, de Merkel a Barroso, escondidos atrás do FMI para não pagarem os custos políticos da devastação social.
O senso comum neoliberal diz-nos que a culpa é da crise, que vivemos acima das nossas posses e que não há dinheiro para tanto bem-estar. Mas qualquer cidadão comum entende isto: se a FAO calcula que 30 mil milhões de dólares seriam suficientes para resolver o problema da fome no mundo e os governos insistem em dizer que não há dinheiro para isso, como se explica que, de repente, tenham surgido 900 mil milhões para salvar o sistema financeiro europeu? A luta de classes está a voltar sob uma nova forma mas com a violência de há cem anos: desta vez, é o capital financeiro quem declara guerra ao trabalho.
O que fazer? Haverá resistência mas esta, para ser eficaz, tem de ter em conta dois factos novos. Primeiro, a fragmentação do trabalho e a sociedade de consumo ditaram a crise dos sindicatos. Nunca os que trabalham trabalharam tanto e nunca lhes foi tão difícil identificarem-se como trabalhadores. A resistência terá nos sindicatos um pilar mas ele será bem frágil se a luta não for partilhada em pé de igualdade por movimentos de mulheres, ambientalistas, de consumidores, de direitos humanos, de imigrantes, contra o racismo, a xenofobia e a homofobia. A crise atinge todos porque todos são trabalhadores. Segundo, não há economias nacionais na Europa e, por isso, a resistência ou é europeia ou não existe. As lutas nacionais serão um alvo fácil dos que clamam pela governabilidade ao mesmo tempo que desgovernam. Os movimentos e as organizações de toda a Europa têm de se articular para mostrar aos governos que a estabilidade dos mercados não pode ser construída sobre as ruínas da estabilidade das vidas dos cidadãos e suas famílias. Não é o socialismo; é a demonstração de que ou a UE cria as condições para o capital produtivo se desvincular relativamente do capital financeiro ou o futuro é o fascismo e terá que ser combatido por todos os meios.

Boaventura de Sousa Santos

quinta-feira, junho 03, 2010

Entre as medidas aprovadas pelos grupos parlamentares do PS e do PSD estão o aumento das taxas de IVA, uma sobretaxa de IRS e IRC, e a aplicação do imposto de selo ao crédito ao consumo.
Esquerda.net 

quarta-feira, junho 02, 2010

As propostas miseráveis do Fundo Monetário Internacional

por Juan Torres López [*]
Desemprego em Espanha. Há poucos meses o Fundo Monetário Internacional tomou novamente as rédeas e dispõe-se a continuar a impor doutrina, agora com a desculpa de que as suas medidas são imprescindíveis para sair da crise e do problema de endividamento que esta provocou.

Os economistas do Fundo que têm ditado sentenças para a Espanha, tal como fazem em tantos outros países, são os que pregam austeridade àqueles que ganham umas centenas de euros ao passo que estabelecem para si próprios salários multimilionários, os quais exigem cortes de gastos dos governos como hotéis de cinco estrelas e limusinas pagas pelos contribuintes. São os que se declaram politicamente neutros mas tratam favoravelmente os ditadores e alteram sem rubor as decisões democráticas tomadas pelos poderes representativos. O Fundo é a instituição que reclama bom governo aos Estados mas que actua com uma opacidade absoluta e sem controle algum, diz defender a liberdade mas internamente tem um funcionamento completamente anti-democrático. Reclama rigor e acerto aos governos, mas nunca efectuou uma auto-crítica efectiva nem avaliou seriamente os seus equívocos múltiplos e fatais.

O Fundo Monetário que agora diz à Espanha o que tem de fazer é uma instituição doutrinária que aplica sempre uma mesma receita, seja qual for a circunstância ou o país que analisa: corte de despesas públicas, privatizações, liberalização de serviços, desregulamentação financeira, liberdade de movimento para os capitais, abertura de portas ao capital estrangeiro... sempre o mesmo, sempre o velho credo liberal, seja qual for a gravidade dos problemas provocados pela sua aplicação.

Mas o problema mais grave do Fundo não é nem sequer que seja doutrinário e sim ser uma instituição incompetente. Os seus economistas falham constantemente e de forma estrondosa. Os seus preconceitos ideológicos não lhes permitem contemplar e analisar correctamente a realidade, equivocam-se nos diagnósticos, não sabem fazer previsões adequadas e, logicamente, nunca chegam a conseguir os objectos que se propõem quando actuam (salvo, isso sim, o de dar caminho livre aos poderosos).

Poderiam dar-se dezenas de exemplos de erros e falhas monumentais nos seus relatórios e de previsões completamente equivocadas, mais próprias de amadoras do que de autênticos profissionais.

Valha como simples amostra o despiste colossal que os economistas do FMI manifestavam acerca da situação da economia mundial em Abril de 2007, quando já muitos outros, mais inteligentes e melhor preparados, ou simplesmente mais honestos, haviam advertido do que se estava a passar. Dizia então o Fundo em "Perspectivas da Economia Mundial" (página XII): "os riscos para a economia mundial diminuíram desde a edição de Setembro de 2006 (...) o que nos parece mais provável é que o vigoroso crescimento mundial perdure (...) comparando os dados actuais com os de Setembro (2006( não há tantas razões de preocupação quanto à economia mundial (...) a economia estado-unidense mantém-se em geral firme". Ou também o erro de diagnóstico sobre o que poderia ocorrer no nosso país quando em Março de 2009 dizia que o défice público espanhol seria de 6% em 2009 e 2010, exactamente a metade do efectivamente registado.

Com tal carência de olho clínico, é normal que o Fundo Monetário Internacional nunca chegue a conseguir o que se propõe, nem sequer em termos de taxas de crescimento e muito menos de estabilidade macroeconómica e financeira. A evidência empírica indiscutível é que na época em que se vem aplicando as políticas recomendadas pelo FMI, desde os primeiros anos da década de oitenta, o crescimento das economias (sem se considerar o da China e outros países que não seguem as suas políticas) foi muito mais baixo do que nas etapas (ou nos países) em que não foram aplicadas. E um trabalho recente demonstrou que houve mais crises quando predominaram as políticas liberais defendidas pelo FMI, nos anos trinta e a partir dos oitenta do século XX, e que há uma grande correlação entre a maior mobilidade do capital (outro dos princípios políticos do Fundo) e as crises bancárias. (Carmen M. Reinhart y Kenneth S. Rogoff, “Banking Crises: An EqualOpportunity Menace”, National Bureau of Economic Research, Working Paper 14587, 2008).

Os poderes financeiros internacionais beneficiam-se com as políticas do Fundo não por serem eficazes para o que dizem buscar (crescimento, emprego, estabilidade, ...) e sim porque são as que proporcionam as melhorar condições para aumentar os seus lucros. E podem conseguir isso porque o Fundo nunca avalia o impacto social ou sobre a desigualdade e a pobreza que têm as suas políticas, como ele próprio reconheceu (IMF, “Poverty and Social Impact Analysis in PRGF - Supported Programmes”, Washington, 2002), porque é completamente alheio e cego quanto ao bem-estar social ou ao cuidado do meio ambiente.

E é esta instituição de economistas bastante incompetentes que agora vem à Espanha dizer o que deve fazer um governo legítimo eleito pelos cidadãos para enfrentar uma crise provocada pela banca internacional.

As suas três propostas principais são exactamente as mesmas que fazem o patronato, a banca, o Banco de Espanha e os economistas que estão ao seu serviço.

A primeira é a privatização progressiva das caixas de poupança.

O FMI não diz nada da banca espanhola, cala-se para ocultar que a sua situação é exactamente igual à das caixas. Não reclama transparência, não faz nem diz nada para obrigar a que a banca seja o que deveria ser: a fonte de financiamento da actividade económica. Nada propõe para que as empresas e as famílias voltem a ter o crédito que se precisa para recuperar a actividade.

Foi a banca que quebrou e que provocou a crise e o que o FMI propõe é que como prémio se lhe entreguem as caixas de poupança.

É difícil imaginar uma perversidade maior. Com muito palavreado mas sem descobrir a situação da banca, a única coisa que o FMI procura é por as caixas de poupanças na bandeja do capital privado para que assim se recupere uma banca insolvente, aproveitando o mercado que deixariam as caixas e adquirindo os seus activos, como em tantas outras ocasiões, a preço de saldo.

A segunda proposta do Fundo já é conhecida: a redução da despesas publica. Expliquei em outros textos que numa conjuntura recessiva isso só pode conduzir à depressão e a afunda ainda mais a nossa economia. Foi o que ocorreu em muitíssimas outras ocasiões e em outros países quando se actuou assim.

Como acaba de assinalar o Prémio Nobel Joseph Stiglitz, "a austeridade leva ao desastre" ( Le Monde, 22/05/2010) e é aí que nos quer levar o FMI para que os bancos e as grandes empresas ganhem ainda mais dinheiro.

A terceira proposta é a reforma laboral "radical e urgente" na linha solicitada pelo patronato e que se baseia principalmente em reduzir a capacidade de negociação dos trabalhadores mediante a descentralização da negociação colectiva e o estabelecimento de novos tipos de contrato.

Dizer que pode resolver o problema do emprego flexibilizando o mercado laboral ao mesmo tempo que, como acabo de assinalar, deprime-se a actividade enfraquecendo a procura efectiva é simplesmente uma mentira gritante e grotesca. Dessa maneira é impossível que as empresas (sobretudo as médias e pequenas) criem postos de trabalho. Só se consegue que ganhem mais as muito grandes que têm uma procura cativa graças ao seu poder sobre o mercado, que é o que se tenta salvar.

Definitivamente, o Fundo Monetário mente quando apresenta as suas propostas para a economia espanhola porque não diz o que na verdade pretende; oculta os efeitos reais que terão as políticas que propõe e, para cúmulo, não permite o debate social sobre elas uma vez que se limita a impô-las, porque a sua incompetência impede-o de argumentá-las científica e rigorosamente.
[*] Catedrático de Economia Aplicada do Departamento de Teoria Económica e Economia Política da Universidade de Sevilha. Autor do manual Economía Política (seis edições), Economía de la Comunicación de masas; La empresa industrial granadina; Análisis Económico del Derecho. Panorama doctrinal; Tecnologías de la Información. Impactos y usos sociales; Desigualdad y crisis económica. El reparto de la tarta (duas edições); Economía del delito y de las penas (com Alberto Montero); La Economía Andaluza; España va bien y el mundo tampoco; Neoliberalismo. Sociedad, trabajo y poder financiero; Toma el dinero y corre. La globalización neoliberal del dinero y las finanzas. Coordenou e dirigiu livros colectivos como La otra cara de la política económica. España 1984-1994; Pensiones Públicas, ¿y mañana qué? e Venezuela a contracorriente. Los orígenes y las claves de la revolución bolivariana. Recentemente publicou La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla com a colaboração de Alberto Garzón, texto de divulgação também distribuído gratuitamente em versão pdf .

O original encontra-se em http://hl33.dinaserver.com/hosting/juantorreslopez.com/


Este artigo encontra-se em http://resistir.info/ .

Para poupar na Educação
A decisão do Governo de encerrar todas as escolas do 1.º Ciclo do Básico que tenham menos de 20 alunos confirma que este Governo perdeu definitivamente o norte e, para manter intactos alguns dos grandes interesses financeiros, decide agora resolver os problemas de liquidez financeira do País à custa das crianças e das populações mais desfavorecidas.(...) Entretanto, chegam notícias, um pouco de todo o País, dando conta de reuniões realizadas com directores de escola para informar que o ME irá avançar com uma reestruturação da rede escolar, fundindo agrupamentos, extinguindo outros e integrando as escolas secundárias em agrupamentos já constituídos.
Fenprof

GUE/NGL: acordo UE-Israel deve ser suspenso PDF Versão para impressão Enviar por E-mail
EU_Netanyahu01
"A União Europeia deve responder imediatamente a esta impunidade", proclama o grupo parlamentar da Esquerda Unitária, GUE/NGL, a propósito do ataque israelita contra a Frota da Liberdade. A suspensão do acordo de associação com Israel e um debate no Parlamento são outras medidas propostas.
A meio da tarde, centenas de pessoas reuniram-se em Bruxelas, na Praça do Luxembugdo, frente às instalações do Parlamento Europeu para manifestarem o seu repúdio pelo massacre em águas internacionais do Mediterrâneo. Uma "manifestação combativa", como já escreveu Miguel Portas salientando a presença de numerosos membros das comunidades de paíes árabes e também de muitas mulheres. A iniciativa em Bruxelas juntou-se a muitas outras que estão a acontecer pelo mundo fora, motivadas pelo choque provocado pelo "acto de guerra" e de "terrorismo de Estado", segundo o primeiro ministro turco, contra barcos humanitários transportando activistas pela paz.
Neste quadro de violação do direito internacional e dos princípios básicos dos direitos humanos, segundo os quais a União Europeia diz reger-se, a esquerda europeia sublinha que as instituições da UE não podem ficar indiferentes. "Pedimos a imediata suspensão do acordo de associação com Israel e um debate na próxima sessão do Parlamento com a participação da Alta Representante para os Assuntos Externos e a Política de Segurança, srª Alshton, de modo a que a União Europeia tome uma posição clara de acordo com os seus princípios", defende o GUE/NGL em comunicado emitido antes da manifestação.
Numa declaração pública, o eurodeputado francês Patrick Hyaric, director do diário L'Humanité, afirma que "a União Europeia e a França não podem ficar indiferentes, lembrando que o acordo de associação Israel "prevê a suspensão de todas as relações no caso de as liberdades serem postas em causa".
Posição do Partido da Esquerda Europeia
Num comunicado divulgado ao fim da manhã de segunda-feira, o Partido da Esquerda Europeia qualifica o ataque israelita como um "acto de terrorismo de Estado" que "exige consequências políticas". Nesse sentido, a Esquerda Europeia propõe "a imediata suspensão de todos os tratados económicos, comerciais ou militares de cooperação entre a União Europeia e Israel"; pede ao presidente do Conselho, Van Rompuy, à Alta Representante Ashton e à Presidência espanhola que promovam uma acção judicial contra os autores do ataque, a criação de uma comissão internacional de investigação e o fim imediato do bloqueio a Gaza. "A política de dois pesos e duas medidas tem que acabar", lê-se no comunicado. A Esquerda Europeia reafirma a sua solidariedade com as acções do movimento da paz e apela ao movimento israelita pela paz è às forças políticas democráticas de Israel para que resistam "à política de cerco continuado à população civil de Gaza e intensifiquem a luta por uma solução pacífica do conflito israelo-palestiniano".

Ainda o TGV

Primeiro argumento: O investimento público é decisivo para evitar nova recessão. Portugal viveu uma forte recessão em 2008 e 2009. Em 2010, a previsão do crescimento é abaixo de 1%: não cria emprego. Ao longo de toda a década desde 2000, a média anual é de 0,7% e é por isso que estamos nos 750 mil desempregados. Ora, segundo os números oficiais, o investimento total terá caído 11% em 2009 e poderá cair outros 6,5% este ano. Só o investimento público pode evitar uma nova recessão em Portugal, que desta vez não seria coincidente com uma recessão europeia e mundial (o que quer dizer que teríamos restrições orçamentais ao mesmo tempo que a recessão, um cenário de terror).
Segundo argumento: Para financiar o investimento, é preciso aproveitar os fundos europeus antes que acabem. É mesmo assim: o TGV receberá 600 milhões de fundos europeus, que serão perdidos se não forem utilizados. Não tem sentido perder esse dinheiro, que não pode ser utilizado noutros projectos.
Terceiro argumento: A ligação com a rede europeia de alta velocidade é mesmo necessária. É necessária, e não só para passageiros mas sobretudo para mercadorias (que não viajam em aviões low cost). Os custos do tempo são insuportáveis se a economia não exporta, porque fica dependente do exterior.
Quarto argumento: A rede ferroviária é prioritária em relação à rodovia. Melhorar a ferrovia, por via da alta velocidade mas também pela reabertura de linhas ou pela sua melhoria (Porto-Braga é prioritário), é uma estratégia ambiental segura.
Quinto argumento: Apoiar a direita contra o investimento público é favorecer a recessão. E a recessão é a política da direita. Se o Bloco e o PCP apoiassem o PSD e o CDS contra o TGV, estariam a apoiar a direita para acabar com o investimento público e favorecer a ideia sinistra de que a recessão é que cura a recessão. A ideia é esta: quanto mais desemprego, mais se reduzem os salários, e assim as empresas recuperam com a miséria dos trabalhadores.
Sexto argumento: a direita só quer investimento público se for para financiar os seus clientes. A direita é muito radical contra o investimento público, a não ser que haja uma empresa amiga que esteja interessada. Foi o que fez o CDS com o aeroporto: é contra, a não ser que a empresa dos aeroportos seja privatizada, e temos um aeroporto privado. Um monopólio para os amigos. Esta política só prejudica a economia nacional.
Sétimo argumento: O projecto TGV tem de ser bem gerido. Foi o que propôs o Bloco no parlamento: não deve ser construída a segunda linha, Évora-Caia, que custa 260 milhões e é encerrada dentro de alguns anos. É deitar dinheiro à rua. O Bloco propôs que fosse anulado. Adivinhem quem votou contra? O PS, PSD e CDS.
Oitavo argumento: A construção mais barata é com contrato público. E a mais cara é com parceria público-privado que têm que pagar a rentabilidade dos capitais privados. O Bloco propôs que se acabasse as parcerias público-privado para poupar dinheiro. Adivinham quem votou contra? O CDS, o PS e o PSD.
Nono argumento: O programa eleitoral do Bloco de Esquerda tinha o compromisso de apoiar a ligação à rede europeia. E cumprimos o compromisso, porque respeitamos os eleitores.
Décimo argumento: a direita não quer investimento público porque quer rendas para os privados e subsídios para as empresas. Mas isso não cria emprego, nem eficiência. Atrasa a economia. Cria um sistema de favores e não de produção. Não responde a necessidades e cria artifícios.

Enfermeiros marcam nova greve

Paralisação vai durar nove dias, de 9 a 18 de Junho, sendo que no último haverá uma manifestação nacional em Lisboa. Sindicato culpa o governo pelo impasse das negociações.
Enfermeiros voltam à luta. Foto de Paulete Matos
Enfermeiros voltam à luta. Foto de Paulete Matos
O Sindicato dos Enfermeiros anunciou, esta quarta-feira, uma greve de nove dias em protesto contra o impasse em que caiu o processo negocial com o governo.
“Os enfermeiros estão fartos de esperar por aquilo a que consideram ter direito e que, de facto, têm direito de há dez anos a esta parte. E portanto o Ministério da Saúde empurra-nos para mais uma greve”, disse a presidente do sindicato, Guadalupe Simões, à TSF.
Em comunicado, o sindicato aponta para o impasse no processo negocial, o não cumprimento de compromissos assumidos, nomeadamente no que diz respeito ao agendamento das reuniões negociais, a não apresentação de contrapropostas que se aproximem das posições defendidas pelos
enfermeiros e a não perspectiva de revalorização do trabalho dos enfermeiros como causas que os levaram a optar por nova greve.
A decisão foi tomada pelos enfermeiros em mais de 100 reuniões realizadas em todos os hospitais e centros de saúde do país.
A greve vai ser feita em “dias alternados em função dos serviços hospitalares e dos centros de saúde, mas são quase duas semanas de greve”, disse Guadalupe Simões.
O protesto dos enfermeiros prolonga-se de 9 a 18 de Junho, sendo que no último dia está prevista uma manifestação de enfermeiros em Lisboa.